¿Por qué reías?

Te empeñabas en sembrar cadáveres sobre tu sombra,
regabas la tierra sobre la que levitabas con su sangre,
desperdiciándola, mientras una mueca histriónica
asomaba en la curvatura de tu extraña sonrisa.

Mascullabas maldiciones sobre una eternidad inconclusa,
sobre los defectos de la noche, a la que increpabas
vomitando tu furia.

Volaste una o dos veces alejándote,
luego regresaste cabizbajo, arrodillándote,
de tu mano colgando uno o dos cráneos,
de sus gargantas, ríos granates que se derramaban...

No comprendí la locura de tus actos,
no entendí cuando tus ojos se alzaron
y se clavaron cual estacas en los míos,
no supe descifrar el rumor vertiginoso de tu voz,
ni aquél grito justo antes de abalanzarte...

Saltaste sobre mí y yo hundí mi mano en tu pecho,
arranqué tu corazón mientras tu boca se abría...
tu carcajada quebró el silencio, hueca,profunda,
¿Por qué reías? 

Amaneció y entregué tu cuerpo al hambre del sol.
Más tarde, desde la soledad de mi cripta
me pareció seguir escuchando tu risa...
desde lo más profundo de tus inertes cenizas.

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"Bienvenidos siempre a mi etéreo hogar de tinieblas, lóbrego lugar donde la letra oscura se desangra".
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