Matar a un vampiro

Me llamas cobarde
por esperar impaciente la llegada del alba,
por abrir el macabro umbral de tu morada
y permitir que la luz toque tu pálido cuerpo,
insultas mi osadía y
¿Cuál habría sido la valentía
de aparecer, frágil víctima
en ese amparo nocturno en el que te cobijabas?

No hay duda en mi afrenta,
ni amilanamiento en ésta mi mano
cuando inserta certero puñal a tu alma.

¡Asesino! Me increpas
mas no soy yo quien busca como alimento
esa sangre que eterniza tu negra existencia.

¡Muere maldito!
Que tu cabeza quede separada de ese infecto cráneo,
que la luz cegadora del sol te incendie
y tus cenizas se las lleve la furia del viento.

Muere ahora y para siempre,
que no me tiemblan las manos
ni me remuerde conciencia alguna,
no te temo, no te odio,
que la única causa de éste premeditado homicidio
es la envidia,
codiciar tu inmortalidad,
ansia de vida...

Muere para que mi corazón sepa
que la eternidad...también caduca,
y que hasta lo más imperecedero
puede llevar escrito un final
en alguna de sus interminables páginas.

No hay comentarios:

"Bienvenidos siempre a mi etéreo hogar de tinieblas, lóbrego lugar donde la letra oscura se desangra".
© Poesiaoscurapoesiavampirica.blogspot.com . Todos los derechos reservados en cada uno de los poemas publicados.

Etiquetas