Memorias vampíricas Iv

Mi querido Aaron,
nadie mejor que un vampiro
sabe del dolor y la tragedia,
y nadie mejor que un vampiro
sabe que la piedad no es un acto
que concierna al don de las tinieblas.

Por más que te atenazara la incertidumbre,
que se empañasen tus pupilas
y que océanos enteros de lacrimosas plegarias
hubieras lanzado al aire lóbrego y oscuro,
no hay ni habrá en mí
reminiscencia alguna de conmiseración,
caridad o gesto ínfimo e infame
que rememore la humanidad
que en otras vidas tal vez tuve.

La comprensión lumínica que buscas
jamás tendrá lugar
en la comprensión sombría y noctívaga
que poseo:
La luz no existe en las tinieblas.

No hay comentarios:

"Bienvenidos siempre a mi etéreo hogar de tinieblas, lóbrego lugar donde la letra oscura se desangra".
© Poesiaoscurapoesiavampirica.blogspot.com . Todos los derechos reservados en cada uno de los poemas publicados.

Etiquetas