Entre la noche y el día

Qué timorata acontece a veces la noche
cuando nuestros colmillos desenvainan su espanto:
Sombra y muerte, lóbrego silencio.
La paz de las tinieblas engulle al crepúsculo
y jugamos a hacer cánticas para matar el instante
golpeando con los dedos, cadavéricos, pálidos
la marmórea cornisa desde donde oteamos...
solitud e interrogantes titilando despistados
en alguna garganta de cualquier humano.

No despiertes que más leve será el tránsito,
ojos de ensoñaciones en mitad del sigilo,
los senderos de las brumas no están escritos
pero en todos y cada uno de ellos permanecemos;
somos el siniestro misterio que da respuesta
a cada uno de tus sueños...
dormita entre ciénagas mientras sorbo tu vida,
tus granates esquinas son mías.

El tiempo es insolente y no perdona,
en pleno éxtasis devorador...amanece;
llegará el día en que habremos de persignarnos
ante la maldición de la luz:
¡Maldito sea el fulgor que engendra cenizas!  

No hay comentarios:

"Bienvenidos siempre a mi etéreo hogar de tinieblas, lóbrego lugar donde la letra oscura se desangra".
© Poesiaoscurapoesiavampirica.blogspot.com . Todos los derechos reservados en cada uno de los poemas publicados.

Etiquetas